Mucho antes de convertirse en una actividad turística, la raqueta de nieve fue una herramienta de supervivencia. Su principio es sencillo pero eficaz: repartir el peso del cuerpo sobre una superficie mucho más amplia que la de una bota para evitar hundirse en la nieve, algo que se ha usado desde tiempos tan antiguos como la presencia humana en zonas de nieve profunda.

Cómo llegó al Val d’Aran

El 9 de marzo de 1919, Lluís Estasén, Josep M. Soler Coll y Pau Bahía, del Centre Excursionista de Catalunya, cruzaron a pie y con esquís el puerto de la Bonaigua por encargo de la Mancomunitat de Catalunya, trayendo al Val d’Aran diez pares de esquís y cinco pares de raquetas de nieve, con un objetivo muy concreto: mejorar la comunicación de pueblos que quedaban completamente aislados por la nieve durante buena parte del invierno. Lo que hoy es ocio de montaña nació como respuesta práctica a un problema real de movilidad.

Excursionistas con raquetas de nieve cruzando un paisaje invernal nevado Progresión con raquetas de nieve por terreno invernal. Fotos representativas de banco libre.

Una tradición ligada al pastoreo

El propio territorio del Val d’Aran lleva siglos habitado, en origen por pastores que levantaron sus primeras casas para protegerse del frío y resguardar a sus animales durante el invierno. Esa relación tan estrecha con la nieve y la necesidad de moverse por ella con seguridad explica por qué herramientas como la raqueta o el esquí de fondo tienen tanto arraigo en la cultura de los valles pirenaicos.

De herramienta a actividad accesible

Hoy la raqueta de nieve ya no es una necesidad de subsistencia, pero conserva su ventaja original: permite caminar por nieve profunda sin la técnica que exige el esquí de fondo o de montaña, lo que la convierte en una de las formas más accesibles de adentrarse en paisajes invernales que de otro modo serían intransitables a pie.

FAQ

¿Hace falta experiencia previa para una salida con raquetas?

No. Es una de las actividades de nieve con curva de aprendizaje más corta: en pocos minutos se coge la técnica básica de progresión, aunque el terreno de montaña sigue exigiendo forma física razonable.

¿En qué se diferencian las raquetas actuales de las tradicionales?

Las tradicionales se construían de forma artesanal con marcos de madera y correas de piel; las actuales usan materiales ligeros como aluminio y plástico técnico, con sistemas de sujeción más rápidos y crampones integrados para mejorar el agarre en pendiente.

¿Cuándo es la mejor época para hacer raquetas en el Val d’Aran?

Los meses de pleno invierno, cuando hay suficiente manto de nieve consolidada en el fondo del valle y en las zonas de bosque y pradera de media montaña, sin necesidad de subir a cotas de alta montaña.

Sources: