El Kungsleden, “el sendero del rey”, es la ruta de senderismo más famosa de Suecia: 440 kilómetros que cruzan Laponia de norte a sur, de Abisko a Hemavan. Esta expedición recorre en esquís con pulka su tramo inicial, el más al norte de todos, entre Abisko y el refugio de Alesjaure, con noche de ida y vuelta en el refugio de Abiskojaure.

Abisko, la puerta de entrada

La expedición arranca y cierra en Abisko, un pequeño núcleo dentro del Parque Nacional de Abisko, 77 km² de valle glaciar, bosque boreal y montaña dentro del círculo polar ártico. Es también, casi por accidente geográfico, uno de los mejores lugares del planeta para ver auroras boreales: las montañas que rodean el valle generan un efecto de sombra de lluvia que mantiene el cielo despejado con más frecuencia que en el resto de la región, un microclima tan conocido entre los cazadores de auroras que tiene hasta nombre propio, el “agujero azul” de Abisko.

El lago Torneträsk, un mar de hielo

Buena parte de los primeros kilómetros de ruta discurre junto al lago Torneträsk, el mayor lago de montaña de toda Escandinavia: 75 kilómetros de largo, de este a oeste, encajado entre las montañas. Desde finales de otoño hasta bien entrada la primavera se congela por completo, con un hielo que hacia el final del invierno puede superar los 90 centímetros de grosor. Esquiar junto a su orilla, o sobre su superficie helada, es una de las postales más repetidas de la primera y la última jornada de la expedición.

Grupo esquiando con pulka por un valle nevado en la Laponia sueca El tramo norte del Kungsleden avanza por bosque boreal y valles abiertos entre Abisko y Alesjaure.

Lapporten, la puerta de Laponia

Muy cerca de Abisko se distingue Lapporten, un valle glaciar en forma de U perfecta entre dos montañas que actúa como icono no oficial de toda la región: durante generaciones, el pueblo sami lo ha usado como referencia visual para orientar las migraciones estacionales de sus rebaños de renos. Es uno de los primeros grandes paisajes que se cruzan nada más salir de Abisko.

Abiskojaure y Alesjaure, los refugios de la ruta

La primera etapa de esquí, de Abisko al refugio de Abiskojaure, son unos 15 kilómetros por bosque boreal y lagos helados. La segunda, de Abiskojaure a Alesjaure, es la más larga del recorrido, unos 21 kilómetros por un paisaje que se abre y se vuelve más alpino. Alesjaure es, de hecho, el refugio más grande de toda la red de la Asociación Sueca de Turismo (STF) a lo largo del Kungsleden, con vistas panorámicas que se extienden varios kilómetros por el valle, a medio camino entre Abisko y el macizo del Kebnekaise, más al sur.

Cielos oscuros para fotografiar la aurora

Toda la ruta se mueve lejos de cualquier núcleo habitado grande, en una de las zonas con menos contaminación lumínica de Europa. Sumado al microclima despejado de la zona de Abisko, esto multiplica las oportunidades reales de fotografiar auroras boreales a lo largo de las nueve noches de expedición, frente a jugárselo todo a una única excursión nocturna desde una ciudad.

Puedes ver el detalle completo de la expedición en Expedición Fotográfica a Laponia.

Fuentes consultadas: swedishtouristassociation.com (distancias de las etapas del Kungsleden, refugios STF, tamaño del refugio de Alesjaure); national-parks.org y lightsoverlapland.com (superficie del Parque Nacional de Abisko, microclima despejado); kirunatours.com (longitud y espesor de hielo del lago Torneträsk); komoot.com (Lapporten como referencia sami).

FAQ

¿Es lo mismo esta ruta que subir el Kebnekaise?

No. El Kebnekaise, el techo de Suecia, se encuentra más al sur, cerca de Nikkaluokta, y se alcanza por otro ramal del Kungsleden. Esta expedición recorre el tramo norte del sendero, entre Abisko y el refugio de Alesjaure, sin acercarse al macizo.

¿Cuántos kilómetros se esquían en la ruta?

La primera etapa, Abisko-Abiskojaure, son unos 15 km. La segunda, Abiskojaure-Alesjaure, unos 21 km, la más larga del recorrido. La vuelta se hace por el mismo trazado o una variante, según las condiciones.

¿Por qué Abisko es tan buena zona para ver auroras?

Las montañas que rodean el valle generan un microclima con cielos despejados con más frecuencia que en el resto de la región, conocido entre los cazadores de auroras como el “agujero azul” de Abisko.