Entre toda la fauna que se puede rastrear en el Val d’Aran y Aigüestortes, los murciélagos son quizás la menos conocida, precisamente por su carácter nocturno y discreto. Y sin embargo, pocos territorios del Pirineo concentran tanta diversidad de especies como este.
Hasta 20 especies en el Alt Pirineu
El Parc Natural de l’Alt Pirineu está considerado uno de los territorios más importantes de Cataluña para la conservación de mamíferos, y alberga hasta 20 especies distintas de murciélagos. Para poner esa cifra en perspectiva: en toda Cataluña habitan unas 30 especies de quirópteros, lo que representa el 90% de las especies presentes en toda la península ibérica. El propio Val d’Aran es, además, uno de los territorios donde el proyecto MigraBats ha localizado en los últimos años nuevas poblaciones de murciélagos forestales mediante radiomarcaje, incluyendo especies con protección legal específica.
Todas las especies están protegidas por ley
En Cataluña, todas las especies de murciélagos están protegidas de acuerdo con el Decret 172/2022, el Catálogo de fauna salvaje autóctona amenazada, que establece medidas específicas de protección y conservación. No es una protección simbólica: cualquier alteración de sus refugios (cuevas, minas abandonadas, edificaciones antiguas) puede tener un impacto directo sobre poblaciones ya de por sí sensibles a los cambios en su entorno.
Refugios: cuevas, grietas y construcciones antiguas
Los murciélagos del Pirineo buscan refugio en cuevas, grietas de roca, huecos de árboles viejos y también en construcciones humanas antiguas (desvanes, puentes de piedra, edificaciones abandonadas), siempre buscando temperatura estable y protección frente a depredadores. Durante el día permanecen inactivos en estos refugios, esperando la caída de la noche para salir a cazar.
Zonas de caza: torrentes, prados y bordes de bosque
Al anochecer, salen a cazar sobre todo en zonas con concentración de insectos: cerca de torrentes y zonas húmedas, sobre prados abiertos y en los bordes de bosque, donde la vegetación crea corredores naturales de vuelo. Usan la ecolocalización, un sistema de sonar biológico, para orientarse y detectar a sus presas en total oscuridad, con frecuencias que van de los 20 a los 100 kHz, muy por encima del rango audible del oído humano.
Indicadores de un ecosistema saludable
La presencia de murciélagos es, en general, un buen indicador de la salud de un ecosistema: dependen de una buena disponibilidad de insectos y de refugios naturales sin excesiva alteración humana, lo que los convierte en una especie centinela de la calidad ambiental de una zona. Su seguimiento científico, como el que realiza el proyecto MigraBats en el propio Val d’Aran, ayuda a entender cómo se desplazan entre refugios y cómo están conectadas las distintas poblaciones del Pirineo.
Por qué son difíciles de rastrear
A diferencia de otros mamíferos, los murciélagos dejan pocas señales visibles sobre el terreno durante el día: su presencia se detecta más por indicios en los refugios (restos de guano en cuevas o desvanes) que por huellas convencionales, lo que exige un ojo distinto al del rastreo de mamíferos terrestres. La forma más fiable de observarlos activos es una salida guiada al anochecer con detector de ultrasonidos, que traduce su ecolocalización a un sonido audible para el oído humano.
Fuentes consultadas: mediambient.gencat.cat (Decret 172/2022, protección legal de todas las especies de murciélagos en Cataluña) e infoanimales.net (proyecto MigraBats, nuevas poblaciones localizadas en Vall d’Aran y hasta 20 especies presentes en el Alt Pirineu).
FAQ
¿Cuántas especies de murciélagos hay en el Alt Pirineu?
Hasta 20 especies distintas, lo que convierte a este territorio en uno de los más importantes de Cataluña para su conservación.
¿Están protegidos por ley todos los murciélagos del Pirineo?
Sí, todas las especies están protegidas según el Decret 172/2022 del Catálogo de fauna salvaje autóctona amenazada de Cataluña.
¿Dónde se refugian los murciélagos del Pirineo?
En cuevas, grietas de roca, huecos de árboles viejos y también construcciones humanas antiguas como desvanes o puentes de piedra.
¿Cuándo y dónde cazan?
Al anochecer, sobre todo cerca de torrentes, zonas húmedas, prados abiertos y bordes de bosque, donde hay mayor concentración de insectos.