Pocos animales arrastran tantos mitos como el murciélago. Casi ninguno de los tópicos más extendidos se sostiene cuando se conoce de verdad a este mamífero volador, el único mamífero capaz de volar de forma activa y sostenida.
Mito: son ciegos
“Ciego como un murciélago” es una de las expresiones más repetidas del idioma, y también una de las más equivocadas. De las más de 1.400 especies de murciélagos conocidas en todo el mundo, ninguna es realmente ciega. Tienen ojos funcionales, y en condiciones de poca luz su visión es mejor que la de muchos otros mamíferos; algunas especies frugívoras, de hecho, tienen una visión comparable a la de los primates, necesaria para identificar fruta madura en la oscuridad. La ecolocalización no sustituye a la vista: ambos sentidos trabajan juntos para orientarse y cazar.
Mito: se enredan en el pelo
Es uno de los más extendidos, y también de los más falsos. La ecolocalización de los murciélagos es tan precisa que les permite detectar y esquivar obstáculos mucho más pequeños que una cabeza humana; un enredo accidental es prácticamente imposible.
Mito: son agresivos con las personas
Los murciélagos europeos no son agresivos ni buscan el contacto con personas. Su comportamiento natural es evitar activamente cualquier encuentro, alejándose en cuanto detectan presencia humana cercana.
Lejos de la imagen de animal agresivo, el murciélago evita activamente el contacto con las personas.
Mito: todos son vampiros
La imagen del murciélago vampiro que se alimenta de sangre es real, pero corresponde a solo tres especies, todas ellas presentes exclusivamente en América Latina. En Europa, incluido el Pirineo, todas las especies son insectívoras o, en algún caso, frugívoras: se alimentan de insectos o de fruta, nunca de sangre humana.
Mito: son roedores
Los murciélagos no son roedores, sino quirópteros, un orden de mamíferos completamente distinto, más emparentado evolutivamente con otros grupos de mamíferos que con ratas o ratones, pese a la confusión popular por su tamaño y aspecto.
De dónde viene la mala fama
Buena parte de estos mitos tiene un origen cultural más que biológico: los murciélagos aparecen tradicionalmente como símbolo de mala suerte o como criaturas siniestras en cuentos populares y en la literatura de terror, una imagen reforzada durante siglos que ha calado más profundamente que el conocimiento real de su biología, mucho más reciente y menos difundido.
Realidad: son grandes aliados contra los insectos
Un solo murciélago insectívoro puede consumir cientos de insectos en una sola noche de caza, lo que los convierte en un control natural de plagas muy eficaz, un servicio ecológico del que se benefician tanto los ecosistemas naturales como, indirectamente, la agricultura de la zona.
Fuentes consultadas: curiosfera.blog y ekofeed.com (mito de la ceguera, capacidad visual real de las distintas especies); csic.es (base científica sobre la visión de los murciélagos); batcon.org (cifra de especies actualizada a más de 1.400, según el recuento de junio de 2025) y en.wikipedia.org (las tres especies de murciélago vampiro, exclusivas de Centro y Sudamérica). Verificado de nuevo el 2026-08-18.
FAQ
¿Es cierto que los murciélagos son ciegos?
No, es un mito. Ninguna de las más de 1.400 especies conocidas es ciega; tienen ojos funcionales y, en algunos casos, una visión nocturna muy eficaz.
¿Es cierto que los murciélagos se enredan en el pelo?
No, es otro mito. Su ecolocalización es tan precisa que les permite esquivar obstáculos mucho más pequeños que una cabeza humana.
¿Hay murciélagos vampiros en el Pirineo?
No, las tres especies de murciélago vampiro existen exclusivamente en América Latina. En Europa, todas las especies son insectívoras o frugívoras.
¿Los murciélagos son roedores?
No, son quirópteros, un orden de mamíferos completamente distinto al de los roedores, pese a la confusión popular.