En el extremo occidental del Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, en la comarca de la Alta Ribagorça, se levanta el macizo del Besiberri: una pared de granito y pizarra que separa las cuencas de la Noguera Ribagorçana y la Noguera de Tor, y que alinea de norte a sur varias cimas por encima de los 3.000 metros.

Tres tresmiles en poco más de dos kilómetros

Besiberri Nord (3.014 m), el más vertical de los tres, Besiberri Sud (3.030 m) y Comaloforno (3.033 m) forman, junto con la aguja norte de Malavesina, un conjunto de más de dos kilómetros de cresta que es considerada una de las mejores del Pirineo por quienes ya han hecho la integral completa. No es una cresta para cualquier perfil: exige progresión en roca y buena cabeza en tramos expuestos.

Refugio Ventosa i Calvell junto al macizo del Besiberri Refugi Joan Ventosa i Calvell, base habitual para las ascensiones al macizo del Besiberri.

Cómo se formó este relieve

La base granítica y de pizarra del macizo se formó en la era primaria, hace unos doscientos millones de años. Los movimientos de la era terciaria elevaron aún más el conjunto, y fue la acción glaciar del cuaternario, en los últimos dos millones de años hasta hace apenas veinte mil, la que terminó de esculpir las paredes verticales y las cubetas de lagos glaciares que hoy rodean el macizo, como el propio estany Negre.

El refugio como base de la ascensión

El refugio Joan Ventosa i Calvell, gestionado por la FEEC, es el punto de partida habitual para atacar las cimas del Besiberri desde el embalse de Cavallers. Dormir en el refugio permite repartir el desnivel en dos días y salir de madrugada hacia la cresta, con más margen de tiempo y de meteorología que si se intenta todo en una sola jornada desde el valle.

FAQ

¿Se puede subir al Besiberri sin experiencia de escalada?

Las cimas individuales por sus vías normales requieren ya soltura en terreno de alta montaña con pasos de trepada; la cresta integral de los tres tresmiles sí exige experiencia previa en progresión de roca y manejo de cuerda en algunos tramos.

¿Por qué se considera una de las mejores crestas del Pirineo?

Por la combinación de altitud sostenida por encima de los 3.000 metros, roca de buena calidad y las vistas al resto de macizos de Aigüestortes y hacia la Maladeta, algo poco habitual en un recorrido de cresta tan continuo.

¿Cuál es la mejor época para intentarlo?

El verano, de julio a septiembre, cuando la roca suele estar libre de nieve y hielo. Fuera de esa ventana, la presencia de nieve en los tramos de cresta cambia radicalmente la dificultad y el material necesario.

Sources: