El Aneto no se sube de golpe. Es una sucesión de puertas que hay que ir abriendo una a una: el refugio, el Portillón, el glaciar, el collado y, por último, una cresta de granito de menos de un metro de ancho con más de 300 metros de vacío a los dos lados. Cada tramo cambia el terreno y exige algo distinto. Esto es lo que hay, paso a paso, en la ruta normal desde la Besurta.
De la Besurta a la Renclusa (0:45 h)
La ascensión empieza en el aparcamiento de la Besurta, a 1.880 metros, en el valle de Benasque. Desde ahí, un sendero bien marcado sube hasta el refugio de la Renclusa, a 2.140 metros, en unos 45 minutos. Es el punto de partida real de la jornada de cumbre y, en un viaje de varios días, también donde se pasa la noche antes y después de subir.
De la Renclusa al Portillón Superior (2:45 h)
Tras el refugio, la senda busca los mojones que marcan la línea de ascensión bajo la Crencha d’els Portillons. Se gana altura progresivamente entre bloques y pedreras de granito, pasando cerca del Portillón Inferior (2.736 m), que no se cruza, hasta llegar al Portillón Superior, a unos 2.900 metros.
Es la primera gran puerta de la ruta: al cruzarla, el paisaje cambia por completo.
El glaciar del Aneto visto desde el Portillón Superior, el punto donde la ruta deja atrás la roca y entra en terreno de nieve y hielo.
Cruzando el glaciar hasta el Collado de Coronas (4:00 h)
Al otro lado del Portillón Superior, la ruta desciende para encarar una larga diagonal que se adentra en el glaciar del Aneto, uno de los últimos glaciares que quedan en el Pirineo. Siguiendo las marcas de hitos, se asciende con desnivel suave pero continuado hasta el Collado de Coronas, a 3.198 metros. Este tramo es el que exige crampones y piolet: el terreno y la dureza del hielo cambian según la época del año.
El Paso de Mahoma (4:45 h)
Justo antes de la cumbre está el tramo más conocido de toda la ruta: el Paso de Mahoma, una arista de granito de entre 30 y 40 metros de longitud, estrecha en algunos puntos a menos de un metro, con una caída vertical de más de 300 metros a ambos lados. Se supera con cuidado, agarrando bien la roca y sin prisa: no es un paso técnico de escalada, pero sí exige cabeza fría y ausencia de vértigo.
La cumbre (5:00 h)
Al otro lado del Paso de Mahoma, unos metros más y se llega a la cumbre del Aneto, 3.404 metros, el punto más alto de todo el Pirineo. El descenso sigue el mismo itinerario en sentido contrario, con un tiempo aproximado de 4 horas hasta la Besurta.
El Paso de Mahoma no perdona la prisa: quien lo cruza con calma, lo cruza bien.
Una ruta que cambia con la temporada
Esta descripción corresponde a la ruta normal en condiciones estivales típicas. En pleno verano, cuando el glaciar pierde su capa de nieve y queda expuesto el hielo más duro, muchos guías optan por variantes como la ruta del Salterillo para evitar el tramo inferior del glaciar más desnudo. El itinerario real de cada jornada lo decide el guía sobre el terreno, según el estado del glaciar y la meteorología del día.
Fuentes consultadas: barrabes.com, sport-trackmountain.com, atrochando.com, komandokroketa.org y montanasegura.com (tiempos y altitudes de cada tramo de la ruta normal desde la Besurta); monteamonte.com (descripción del Paso de Mahoma y ruta alternativa del Salterillo).
FAQ
¿Cuánto se tarda en subir al Aneto?
Unas 5 horas de subida desde la Besurta hasta la cumbre, y unas 4 horas de bajada, siguiendo el mismo itinerario. Son tiempos de marcha efectiva; una jornada real de cumbre en condiciones normales suele ocupar buena parte del día.
¿Qué es el Paso de Mahoma?
Una arista de granito de 30 a 40 metros de largo, estrecha en algunos puntos a menos de un metro, con más de 300 metros de caída a cada lado, situada justo antes de la cumbre. Es el tramo más aéreo de toda la ruta normal.
¿Hace falta cruzar un glaciar?
Sí. Entre el Portillón Superior y el Collado de Coronas la ruta cruza el glaciar del Aneto, uno de los últimos glaciares activos del Pirineo, y requiere crampones y piolet.
¿Está garantizado llegar a la cumbre?
No. Como en cualquier ascensión de alta montaña con glaciar, la decisión final de ir a cumbre depende de las condiciones meteorológicas, del estado del glaciar en ese momento y del criterio del guía.