Aneto es un pueblo del valle de Barrabés. Llauset pertenece a ese mismo sector, en la cuenca del Noguera Ribagorzana. Vallibierna, en cambio, se asocia al valle de Benasque y a la cuenca del Ésera: el collado de Vallibierna es el paso que comunica ambos sectores. En pocos kilómetros, la ruta encadena uno detrás de otro y asciende desde los pueblos de Barrabés hasta los ibones, canchales y cumbres de más de tres mil metros.
Una montaña escrita en granito, caliza y pizarra
El entorno de Llauset y Vallibierna se encuentra en la Zona Axial de los Pirineos, la franja central de la cordillera donde afloran los materiales más antiguos: granitos y rocas metamórficas del Paleozoico, plegados con fuerza durante la orogenia alpina. Aquí aflora la mitad occidental del batolito de la Maladeta, uno de los grandes cuerpos intrusivos tardihercínicos de todo el Pirineo, formado hace unos 300 millones de años cuando el magma cristalizó lentamente en profundidad. No es un granito uniforme: la secuencia real va de granodioritas a sienogranitos de dos micas, atravesados por diques de pegmatita y rodeados de una aureola de metamorfismo de contacto que puede alcanzar el kilómetro de espesor en la roca encajante.
- Granito y granodiorita. Cristalizados en profundidad; forman bloques claros, masivos y de contornos redondeados, en grandes caos de bloques. El material más resistente a la erosión ocupa las cotas más altas, que es justo donde se concentran las cumbres de tresmil del sector.
- Caliza. Nacida en antiguos fondos marinos paleozoicos; se organiza en estratos y da relieves más afilados, en contraste con las formas redondeadas del granito de la Maladeta.
- Pizarra y rocas metamórficas. Coloraciones oscuras y fracturación en láminas, transformadas por presión y temperatura durante el emplazamiento del batolito; presentes hacia Sierra Negra, cerca de Llauset.
El macizo de la Maladeta, el batolito granítico que domina todo este sector del Pirineo axial. Foto: Faras / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.
Granito, caliza y pizarra conviven en el mismo paisaje: tres historias geológicas distintas que se cruzan entre Llauset y Vallibierna.
El paisaje que dejaron los antiguos glaciares
Durante las glaciaciones cuaternarias, enormes lenguas de hielo ocuparon estos valles. Su movimiento excavó circos, valles en forma de U y cubetas donde hoy se encuentran ibones y embalses. Tras la retirada del hielo, el frío continuó fragmentando la roca y alimentando los extensos canchales de la alta montaña: valles en U, circos glaciares, cubetas de sobreexcavación, ibones, gelifracción, canchales y caos de bloques son las huellas que todavía se leen en el terreno.
Este macizo conserva, además, hielo activo: 13 glaciares del entorno de Posets-Maladeta están declarados Monumento Natural, y sus dos cumbres principales (Aneto, 3.404 m, y Posets, 3.375 m) son las dos más altas de toda la cordillera pirenaica. El propio Vallibierna, con sus 3.067 m, se asoma a ese mismo circo glaciar de alta montaña.
Valle glaciar en forma de U, en Biescas (valle de Tena, Huesca). Foto: Jvelillagil / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0. Sirve aquí como ejemplo del relieve, no es una foto de Vallibierna.
Un paisaje protegido: el Parque Natural Posets-Maladeta
Todo este entorno forma parte del Parque Natural Posets-Maladeta, declarado precisamente para proteger un modelado glaciar que sigue vivo. Junto a los circos y los valles en U conviven morrenas, fenómenos kársticos sobre las calizas y cientos de ibones, el nombre aragonés para los lagos de origen glaciar. Caminar de Llauset a Vallibierna es, en ese sentido, atravesar de un tirón buena parte de los procesos geológicos que definen el parque: de la roca ígnea profunda del batolito a las huellas más recientes del hielo cuaternario.
El embalse de Llauset
El actual embalse ocupa una cubeta de origen glaciar situada a 2.200 metros de altitud, en el término de Montanuy. Fue un ibón natural hasta que en 1983 se recreció artificialmente para su aprovechamiento hidroeléctrico: hoy tiene una capacidad de 17 hm³, una presa de 82 metros de altura y unos 291 metros de longitud de lámina de agua. El lugar permite explicar en un mismo paisaje la acción de los antiguos glaciares y la transformación humana de la montaña durante el siglo XX: no es un lago completamente natural, sino una cubeta glaciar reutilizada por la ingeniería.
Llauset es, además, la mitad superior de un sistema de bombeo reversible con el embalse de Baserca, casi 800 metros más abajo: la central de Moralets aprovecha ese desnivel para generar electricidad en horas de máxima demanda y bombear el agua de vuelta a Llauset cuando sobra energía en la red. Esa doble historia (el hielo que excavó el valle y el siglo XX que represó su desagüe) es la misma que resume la imagen de portada de este artículo, con el Vallibierna al amanecer sobre el embalse.
El muro de la presa, a la izquierda, recrece la antigua cubeta glaciar convertida en embalse. Foto: Pacopac / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.
Fuentes consultadas: literatura académica sobre geomorfología glaciar del macizo de la Maladeta (revistas especializadas en geografía pirenaica); memoria y cartografía del Parque Natural Posets-Maladeta (Gobierno de Aragón); ficha técnica del embalse de Llauset y de la central reversible Moralets-Baserca (iAgua, Wikipedia).
FAQ
¿Por qué hay rocas tan distintas en una misma ruta?
Porque el entorno de Llauset y Vallibierna está en la Zona Axial de los Pirineos, donde afloran materiales de origen muy diferente: granitos y granodioritas del batolito de la Maladeta, calizas paleozoicas y pizarras metamórficas. Cada una se formó en un contexto geológico distinto, por eso cambian el color, la textura y la forma del relieve según el tramo de la ruta.
¿El embalse de Llauset es un lago natural?
No del todo. Ocupa una cubeta de origen glaciar, pero fue modificada y recrecida durante el siglo XX para su aprovechamiento hidroeléctrico. Es, a la vez, una huella de los antiguos glaciares y una obra de ingeniería.
¿Qué son los canchales y las cubetas de sobreexcavación que se ven en la ruta?
Son huellas directas de las glaciaciones cuaternarias. Los canchales son pedreras alimentadas por gelifracción (el agua se hiela en las grietas de la roca y la fragmenta), mientras que las cubetas de sobreexcavación son depresiones que excavó el hielo y que hoy ocupan ibones y embalses como el de Llauset.
¿Para qué se usa el embalse de Llauset además de embellecer la ruta?
Forma pareja con el embalse de Baserca, casi 800 metros más abajo, dentro de un sistema hidroeléctrico reversible: la central de Moralets bombea agua entre ambos embalses según la demanda eléctrica, usando Llauset como depósito superior de esa “batería” de agua y altura.