Antes de que Kiruna existiera como ciudad minera, y mucho antes de que la Laponia sueca se convirtiera en destino de expediciones y auroras boreales, esta tierra ya tenía habitantes propios: los sami, el único pueblo indígena reconocido oficialmente en Europa.
Sápmi, una región sin fronteras estatales
Los sami habitan Sápmi, una región cultural que se extiende por el norte de Noruega, Suecia, Finlandia y la península de Kola, al noroeste de Rusia, sin coincidir con las fronteras políticas actuales. Son aproximadamente 80.000 personas en total, repartidas de forma desigual: unas 50.000 en Noruega, 20.000 en Suecia, 10.000 en Finlandia y 2.000 en Rusia.
Kiruna y Abisko, en pleno territorio sami
Kiruna, la ciudad más septentrional de Suecia y puerta aérea de la expedición a Laponia, se sitúa a unos 200 kilómetros por encima del Círculo Polar Ártico, en pleno territorio histórico sami. La ruta continúa hasta Abisko, donde arranca la travesía en esquís: allí, un valle glaciar en forma de U conocido como Lapporten sigue siendo hoy una referencia visual que el pueblo sami ha usado durante generaciones para orientar las migraciones estacionales de sus rebaños de renos.
Los renos, más que ganado
La cría de renos ha sido, durante generaciones, la actividad que define a la cultura sami: siguiendo las migraciones estacionales de los rebaños entre pastos de verano e invierno. Hoy en día, solo una proporción reducida de los sami (en torno al 10%) mantiene un modo de vida nómada ligado directamente al pastoreo de renos, pero esta tradición sigue siendo un elemento central de la identidad del pueblo, presente en su artesanía, su música y su relación con el territorio.
El paisaje invernal de la Laponia sueca, territorio histórico del pueblo sami, es el punto de partida de la expedición.
Joik: el canto que atraviesa generaciones
Entre las tradiciones sami más singulares está el joik, un estilo de canto tradicional que no describe una historia de forma lineal, sino que evoca a una persona, un animal o un lugar concreto. Sigue vivo hoy, tanto en su forma más tradicional como en versiones contemporáneas de músicos sami actuales.
Un pueblo con presencia real, no solo folclórica
Es importante no reducir la cultura sami a un elemento decorativo del viaje: es un pueblo con identidad, lengua e instituciones propias (como los parlamentos sami en varios de los países donde viven), que sigue defendiendo activamente su territorio, sus derechos de pastoreo y su forma de vida frente a la presión de la minería, la industria forestal y el turismo masivo.
Lapporten, un paisaje que también es un mapa
Para quien recorre a pie o en esquís el tramo norte del Kungsleden, Lapporten es más que un mirador espectacular nada más salir de Abisko: durante siglos ha sido un punto de referencia real para el pastoreo sami, una forma de leer el paisaje que precede en mucho tiempo a cualquier señalización turística. Tenerlo presente cambia la forma de mirar ese primer y último tramo de la expedición, no solo como paisaje bonito sino como territorio vivido.
Fuentes consultadas: cultura-sueca.com.ar y madoxviajes.com (población, distribución por países, tradición de la cría de renos); lugaresdeaventura.com (Kiruna como centro de la cultura sami actual); komoot.com (Lapporten como referencia de pastoreo sami).
FAQ
¿Cuántos sami hay actualmente?
Unas 80.000 personas en total, repartidas principalmente entre Noruega (unas 50.000), Suecia (unas 20.000), Finlandia (unas 10.000) y Rusia (unas 2.000).
¿Todos los sami se dedican a la cría de renos?
No, hoy en día solo una proporción reducida (en torno al 10%) mantiene un modo de vida nómada ligado al pastoreo de renos, aunque esta tradición sigue siendo central en la identidad cultural del pueblo.
¿Qué es el joik?
Un estilo de canto tradicional sami que evoca a una persona, un animal o un lugar, en vez de contar una historia de forma lineal. Se sigue practicando hoy, tanto en su forma tradicional como en versiones contemporáneas.
¿Dónde se concentra la cultura sami en la ruta de la expedición?
Kiruna y Abisko, puerta aérea y punto de partida de la expedición, se encuentran en pleno territorio histórico sami, a unos 200 km por encima del Círculo Polar Ártico. Lapporten, junto a Abisko, es una referencia de pastoreo sami todavía viva.