Un murciélago no ve la oscuridad como un obstáculo: la atraviesa usando sonido en vez de luz. Su sistema de orientación, la ecolocalización, es uno de los más sofisticados del reino animal.
Emitir y escuchar el eco
La ecolocalización consiste en proyectar sonidos ultrasónicos desde la boca o la nariz (según la especie) y después detectar los ecos que regresan al rebotar contra cualquier objeto dentro de su alcance. A partir de esos ecos, el murciélago construye una representación mental de su entorno inmediato, con un alcance aproximado de unos 5 metros a su alrededor.
Frecuencias muy por encima del oído humano
Los murciélagos emiten y procesan señales ultrasónicas con gran ancho de banda, entre 20 y 100 kHz, muy por encima del límite superior de audición humana (unos 20 kHz). Esta es la razón por la que su actividad acústica pasa completamente desapercibida para nosotros sin ayuda de un detector especializado.
Cada especie de murciélago emite en un rango de frecuencia ligeramente distinto, lo que permite identificarlas con un detector de ultrasonidos.
Una precisión asombrosa
Algunas especies, como el murciélago de herradura, pueden detectar diferencias de frecuencia tan pequeñas como 0,1 Hz, una capacidad de discriminación acústica muy superior a la del oído humano, que les permite distinguir presas diminutas en pleno vuelo y en completa oscuridad.
Por qué se necesita un detector para “escucharlos”
Como estas frecuencias están fuera del rango audible humano, un detector de ultrasonidos traduce (o reduce) esas señales a un rango que sí podemos oír, permitiendo a quien participa en una salida guiada percibir en tiempo real la actividad acústica de los murciélagos que están cazando cerca, algo imposible a oído desnudo.
Fuentes consultadas: nationalgeographic.com.es y scielo.org.mx (funcionamiento de la ecolocalización); murcielagosclm.com (rangos de frecuencia y capacidades del murciélago de herradura).
FAQ
¿A qué frecuencia emiten los murciélagos?
Entre 20 y 100 kHz, muy por encima del límite de audición humana, que ronda los 20 kHz.
¿Cómo consiguen orientarse en la oscuridad total?
Emitiendo sonidos ultrasónicos y analizando los ecos que rebotan de los objetos y presas de su entorno, construyendo así una representación mental de lo que les rodea.
¿Por qué hace falta un detector para escucharlos?
Porque sus frecuencias están fuera del rango audible humano; el detector traduce esas señales ultrasónicas a un rango de sonido que las personas sí pueden percibir.